Saludos, agradable y suave Soledad,
Compañera de los piadosos y sabios;
De cuyo sagrado y penetrante ojo
Huyen los tontos, manadas de villanos.
¡Ah! Cómo adoro caminar a tu lado,
Y escuchar tus palabras susurradas,
Impartiendo verdad e inocencia
En todos los corazones obstinados.
